
El concepto de escala es uno de las materias cartográficas de mayor debate y confusión:
Debate por que los fenómenos visibles a una escala pueden no serlo a otra y aparecer fenómenos distintos no considerados inicialmente (problema denominado downscaling y upscaling).
Confusión habitual en el lenguaje coloquial por su definición como cociente. Cuando paso de un 1/10000=0.0001 a 1/100=0.01, estoy aplicando un factor de ampliación, estoy disminuyendo la escala, aumento el valor del denominador.
Otro problema más grave es que la escala no sólo es un artificio para medir distancias o superficies. Es también un límite de visualización ligado a la calidad de los datos. Aunque las modernas herramientas SIG permitan obtener vistas de detalle, éstas carecen de sentido técnico en escalas mayores (con menor denominador) que la que poseen la fuente de datos espacial original.
Para comprender el concepto de escala se han desarrollado una interesante aproximación teórica que se basa en que la escala es el resultado de agrupar dos conceptos claramente distintos. Por un lado la extensión espacial, que es el área cartografiada y por otro lado la resolución o tamaño de la unidad mínima cartografiada. El producto de ambas medidas me da idea del tamaño o detalle de la base de datos geográfica. Se puede obtener el mismo tamaño cartografiando una gran extensión con poco resolución (un continente) o una extensión pequeña con mucha resolución (ejemplo: un yacimiento arqueológico, un partido de baloncesto o la microrugosidad del terreno en un metro cuadrado)
La extensión del territorio cartográfico es por lo tanto variable, un territorio completamente atípico por su tamaño es la cancha de baloncesto.
Debate por que los fenómenos visibles a una escala pueden no serlo a otra y aparecer fenómenos distintos no considerados inicialmente (problema denominado downscaling y upscaling).
Confusión habitual en el lenguaje coloquial por su definición como cociente. Cuando paso de un 1/10000=0.0001 a 1/100=0.01, estoy aplicando un factor de ampliación, estoy disminuyendo la escala, aumento el valor del denominador.
Otro problema más grave es que la escala no sólo es un artificio para medir distancias o superficies. Es también un límite de visualización ligado a la calidad de los datos. Aunque las modernas herramientas SIG permitan obtener vistas de detalle, éstas carecen de sentido técnico en escalas mayores (con menor denominador) que la que poseen la fuente de datos espacial original.
Para comprender el concepto de escala se han desarrollado una interesante aproximación teórica que se basa en que la escala es el resultado de agrupar dos conceptos claramente distintos. Por un lado la extensión espacial, que es el área cartografiada y por otro lado la resolución o tamaño de la unidad mínima cartografiada. El producto de ambas medidas me da idea del tamaño o detalle de la base de datos geográfica. Se puede obtener el mismo tamaño cartografiando una gran extensión con poco resolución (un continente) o una extensión pequeña con mucha resolución (ejemplo: un yacimiento arqueológico, un partido de baloncesto o la microrugosidad del terreno en un metro cuadrado)
La extensión del territorio cartográfico es por lo tanto variable, un territorio completamente atípico por su tamaño es la cancha de baloncesto.
En próximas notas nos centraremos en ella para dar paso al GEOBASKET



1 comentarios:
Muy útil y didáctico su contenido. La escala es fundamental en toda representación, pues marca las posibilidades de cobertura espacial y de detalle y profundidad de lo representado. Gracias.
Publicar un comentario en la entrada