Disculpe ¿Este sitio es una granja?


En anteriores post hemos visto las luces y las sombras del crowdosurcing cartográfico. Villa los compara de manera muy gráfica como una granja de usuarios pero ¿cómo podemos analizar la utilidad de una aplicación web 2.0 con contenidos cartográficos?.


Una primera forma de evaluarlos es a través del éxito que logren. Para ello podemos medirlo en la cantidad y calidad del contenido aportado y del número de visitas. Otra aproximación es buscar cuando un sitio es un lugar de captura de información (UGC) y cuando ofrecen un valor añadido al cartógrafo aficionado.


Proponemos a continuación una pequeña guía con algunos aspectos que debemos meditar en cada caso concreto sobre los Sistemas de Información Geográfica de participación ciudadana. (PPGIS)


  • ¿Cual es su contexto social, por qué nace?
  • ¿Qué pretende conseguir, cual su finalidad?
  • ¿La finalidad es directamente aplicable en mi vida cotidiana y en mi entorno geográfico inmediato?
  • ¿Qué reglas de autoridad hay establecidas, que mecanismo de control y/o validación existen? ¿me parece fiable al información?
  • ¿Qué recompensa obtiene el cartógrafo aficionado por su participación?
  • ¿Qué proporción de usuarios lectores y usuarios escritores tiene el sitio?
  • ¿Cómo modelan nuestra percepción de la realidad?
  • ¿Quién los promueve y qué fines tienen?


Un interesante ejemplo de creación de valor añadido es el mapa que ilustra el post. Es un PP-GIS que muestra, gracias a la colaboración ciudadana, el precio de productos básicos como leche o la lechuga iceberg dentro de la gran manzana. En España un ejemplo similar es el mapa de Raul Ochoa sobre el precio de la gasolina.


Algunas preguntas que surgen ante estos PPGIS, dirigidas a algún economista camuflado,

  • ¿Tendrán estos sistemas alguna repercusión sobre las ventas o sobre el precio de los productos?.

  • Parafraseando la Psico-historia que Asimov desarrolla en su saga de la Fundación, ¿existe una Psico-geografía del precio?